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MONITOREO DE ACEITES Y COSTOS DE MANTENIMIENTO

Un buen número de empresas del sector industrial y automotriz no utilizan el recurso de los análisis de laboratorio con la finalidad de bajar sus costos de mantenimiento de una forma sistemática y programada, sino que lo hacen de manera ocasional cuando el equipo presenta un funcionamiento anormal o cuando alguien por curiosidad quiere saber el estado del aceite. El monitoreo de los aceites es una de las herramientas más valiosas que el ingeniero de mantenimiento tiene a su disposición, sin embargo en la mayoría de los casos no la utiliza. Este servicio por lo regular lo ofrecen los fabricantes de lubricantes sin costo alguno para sus clientes.

Las diferentes técnicas para el monitoreo periódico de los aceites usados como el análisis físico-químico, la espectrofotometría por emisión atómica, el conteo de partículas y la ferrografía permiten evaluar el estado del aceite para su cambio oportuno y el grado de desgaste de los diferentes mecanismos del equipo, el cual si es anormal permitirá implementar correctivos que eviten la parada no programada o en caso contrario trabajar con confiabilidad y cuantificar la vida real de servicio del equipo que debe estar de acuerdo con lo especificado por el fabricante. Los resultados finales se reflejarán en una reducción significativa de los costos de mantenimiento.

LOS PROGRAMAS DE ANÁLISIS DE ACEITES DEBEN MEJORAR LA CALIDAD DE LAS DECISIONES DE MANTENIMIENTO

Muchas empresas que han intentado implementar programas de mantenimiento predictivo basados en el análisis de laboratorio al aceite en servicio han desistido de él porque eran más los inconvenientes que se presentaban tratando de cumplir con los objetivos que los beneficios que obtenían a cambio. Estas dificultades en su mayor parte se presentan porque los resultados de los análisis de laboratorio no se entregan a tiempo, no se le analiza al aceite lo que se requiere para sacar conclusiones que conduzcan a la solución de problemas, los laboratorios o los fabricantes de aceites entregan los resultados sin recomendaciones, la veracidad de los resultados no es confiable, las frecuencias del monitoreo no corresponden a las requeridas para hallar tendencias, falta de capacitación del usuario en lubricación y en Tribología o no se presupuestan recursos económicos para efectuar análisis con laboratorios privados. Es muy importante que las compañías vinculadas con el sector productivo de un país y que estén interesadas verdaderamente en reducir sus costos de mantenimiento, se involucren de una manera seria, decidida y con un alto nivel técnico en los programas de monitoreo de los aceites lubricantes; al principio surgirán dificultades como en todos aquellos programas que requieren tiempo, estudio y dedicación, pero estas fácilmente se podrán resolver con paciencia y mucho entusiasmo.

Los análisis de laboratorio al aceite usado junto con el monitoreo de las vibraciones en los equipos rotatorios permitirá tener herramientas precisas que conduzcan a la solución global de problemas que pueden llegar a ser críticos. El análisis clásico de un aceite industrial (viscosidad, contenido de agua, número ácido y contenido de metales en ppm) que se realice en forma aislada y sin ninguna periodicidad, no es suficiente para tomar decisiones acerca de si el equipo puede continuar en servicio ó se debe parar para desarmarlo con el fin de cambiarle las partes que "posiblemente" estén averiadas. El monitoreo tomado de esta manera conducirá a que los costos de mantenimiento y de producción se aumenten considerablemente y que el personal de mantenimiento no tome los programas de análisis de aceites como una herramienta eficaz que le permita programar mantenimientos correctivos en los equipos.

Los programas de análisis de aceites deben mejorar la calidad de las decisiones de mantenimiento, incrementando la integridad de las máquinas y reduciendo los costos de mantenimiento, de lo contrario no serán eficientes desde ningún punto de vista. Para lograr este objetivo es necesario saber que programas de monitoreo se le deben efectuar al aceite en servicio y cuando realizarlos.

ANALISIS DEL ACEITE

Los análisis de laboratorio a los aceites usados se deben llevar a cabo teniendo en cuenta una programación periódica de toma de muestras para su análisis y el re-análisis cuando sea necesario. Ningún programa de muestreo tendrá éxito, si un aceite que presenta algo anormal no se vuelve a analizar una o más veces dentro del intervalo normal del muestreo para investigar más a fondo las causas de un problema que se puede presentar a mediano ó a largo plazo en el equipo. Por ejemplo, este puede ser el caso del aceite de un sistema hidráulico que se analiza cada dos meses y que en el último análisis presentó un alto contenido de agua, pero que para llevar a cabo los correctivos necesarios se espera el próximo análisis de laboratorio. (dentro de dos meses). En este caso el re-análisis del aceite hidráulico permitirá predecir una posible falla e implementar los correctivos que sean necesarios para evitar que ésta se presente. Siempre se debe buscar, cualquiera que sea el problema, que el análisis periódico del aceite y el re-análisis sean el mejor seguro de vida que puedan garantizar la longevidad del equipo.

PRUEBAS DE LABORATORIO Y LAS NORMAS ASTM

Los análisis de laboratorio al aceite usado deben tener como objetivo evaluar la condición del aceite, monitorear su grado de contaminación y el nivel ó la gravedad del desgaste que se esta presentando en el equipo. Es muy importante tener cuidado de que la muestra de aceite que se tome del equipo si sea lo más representativa posible, que las botellas para muestreo estén completamente limpias y que el procedimiento empleado para tomar la muestra de aceite si sea el correcto.

Las diferentes pruebas de laboratorio a realizar dependen del tipo de aceite (industrial o automotriz) y del equipo en el cual está trabajando. El análisis de las propiedades físico-químicas del aceite usado se llevan a cabo mediante los métodos establecidos por las normas ASTM y el análisis del desgaste utilizando la espectrofotometría por emisión atómica, el conteo de partículas y la ferrografía.

ANÁLISIS FÍSICO-QUÍMICO DEL ACEITE

El éxito de un análisis físico-químico al aceite usado depende en un alto porcentaje en conocer exactamente cuales son las pruebas que se le deben efectuar, ya que mientras, por ejemplo, la prueba de demulsibilidad para un aceite para turbinas de vapor es importante, no así para un aceite de tipo automotor con aditivos detergentes-dispersantes. Los análisis de laboratorio son una valiosa herramienta en los programas de mantenimiento siempre y cuando los resultados se sepan interpretar por lo que es necesario que el usuario tenga por lo menos los conocimientos mínimos en la temática de análisis de aceites de tal forma que pueda toma decisiones sobre las acciones que debe seguir en cada caso. En caso contrario debe estar muy bien asesorado del ingeniero de lubricación de la compañía que le está suministrando el aceite. Este es otro aspecto en el cual algunos fabricantes de lubricantes fallan ya que en muchas ocasiones no son lo suficientemente claros en las recomendaciones que dan basados en los resultados de los análisis de laboratorio ó las generalizan para todos los casos, permitiendo que en un momento dado quien lee el informe lo interprete de una manera diferente a lo que realmente se quiere decir; por ejemplo esta puede ser la situación del análisis periódico al contenido de metales a una muestra de aceite de un reductor de velocidad en el cual en el último informe emitido por el fabricante del lubricante aparece lo siguiente: "El contenido de cobre en el aceite de 100 ppm está alto, se requiere revisar el estado de los elementos que contengan cobre". En este caso el contenido de cobre de 100 ppm muestra una situación anormal y bastante crítica que debe llevar a que el ingeniero de lubricación sea más directo en las acciones que se deben ejecutar indicándole al usuario recomendaciones adicionales como revisar mediante una inspección visual el estado de la canastilla ó jaula de los rodamientos si esta es de cobre ó el estado de la corona si es un reductor sinfín-corona, que complemente los resultados del contenido de cobre con la tendencia en las vibraciones que tienen los rodamientos del reductor de velocidad y evalúe la tendencia que trae el equipo en cuanto a su temperatura de operación.

Una asesoría bien objetiva por parte del ingeniero de lubricación puede conducir a que los ingenieros de mantenimiento utilicen los análisis de aceite como una herramienta altamente productiva y no como una práctica ocasional cuando se presentan fallas catastróficas en los equipos rotativos.

INQUIETUDES DE NUESTROS SUSCRIPTORES


En los compresores de tornillo de cámara de compresión húmeda utilizados en el ciclo de refrigeración de nuestra planta procesadora de embutidos aún estamos utilizando el Freón 22 pero tenemos planeado cambiarlo por el nuevo refrigerante R-134ª ; nuestra pregunta es qué tipo de aceite debemos utilizar con este refrigerante y si es necesario modificar la viscosidad del aceite utilizado. El aceite con el cual se están lubricando los compresores actualmente es un mineral de base nafténica.

FABRICA DE EMBUTIDOS EL CUZCO - PERU

El acuerdo de Copenhague-Dinamarca celebrado en 1986 entre los grandes fabricantes de refrigerantes en el mundo, prohibió el uso de los Clorofluorocarbones (CFC) tales como los Freones como gases de refrigeración por el fuerte impacto nocivo que tiene el cloro sobre el aumento global de la temperatura (efecto invernadero) y el deterioro de la capa de ozono (se conoce como los agujeros negros en la capa de ozono). En la actualidad los CFC se están reemplazando por los Hidroclorofluorocarbones CFC-22, los Hidrofluorocarbones HFC-134ª y el HFC-401ª por ser menos dañinos al ambiente; el que más se utiliza es el HFC-134ª pero es necesario tener muy en cuenta el aceite que se va a emplear porque el HFC-134ª es completamente incompatible con los aceites minerales, aspecto que va en contraposición con una de las propiedades más importantes que deben tener los aceites para lubricación de compresores de refrigeración y es que el aceite y el refrigerante puedan disolverse entre sí, ya que de lo contrario se presentarán pérdidas de eficiencia en el evaporador al quedar acumulado el aceite en este componente; por esta razón, cuando se emplee el HFC-134ª el aceite que se debe utilizar debe ser sintético a base de Esterés de Poliol (POE) ó Polyalkileneglicol (PAG).

Debido a que los aceites sintéticos con los nuevos refrigerantes se diluyen más es necesario compensar las pérdidas de viscosidad mediante la utilización de aceites de mayor viscosidad. Se recomienda hacer los siguientes ajustes en la viscosidad del aceite sintético cuando se utilice el HFC-134ª:

Vrop = 3 Vop

Donde :

Vop: Viscosidad del aceite mineral a la temperatura de operación en los rodamientos de apoyo de los tornillos del compresor de refrigeración.
Vrop: Viscosidad real con el aceite sintético a la nueva temperatura de operación en los rodamientos de apoyo de los tornillos del compresor de refrigeración.

Es necesario tener muy en cuenta al seleccionar el nuevo Grado ISO del aceite sintético en un gráfico Viscosidad-Temperatura, su Indice de Viscosidad y la disminución en la temperatura de operación que este aceite genere como resultado de la menor fricción fluida en el interior de la película hidrodinámica en los rodamientos. - INGENIEROS DE LUBRICACION LTDA


Cuando reengrasamos los rodamientos de los ventiladores de tiro inducido en nuestras calderas se presenta un incremento hasta de 20°C en su temperatura de operación, pasadas unas cuantas horas disminuye hasta quedar en su valor normal, a qué se debe esta situación?

TERMOELÉCTRICA LOS BALSOS, MANAGUA -NICARAGUA

Las grasas lubricantes están compuestas por un aceite y por un jabón metálico; durante su proceso de fabricación las fibras de la grasa, cortas y largas, deben adquirir una orientación lo más homogénea posible, las que quedan dispuestas de una manera diferente a la requerida dan lugar a que cuando la grasa se aplique y empiece a trabajar en el mecanismo lubricado, generen mayor fricción fluida en el interior de la película lubricante, incrementando por consiguiente su temperatura de operación, la cual va disminuyendo a medida que las fibras se orientan hasta alcanzar su valor normal. Obviamente el incremento en la temperatura de operación de los rodamientos una vez que se reengrasan dependerá del tipo de grasa y de su calidad, por lo que su valor puede diferir de un fabricante a otro ó entre grasas del mismo fabricante. Cuando la temperatura de operación de los rodamientos no disminuye hasta su valor normal después de que han sido lubricados es una señal inequívoca de que han sido sobre lubricados, por lo que es necesario, por algún medio evacuar cierta cantidad de grasa. Esta labor se facilita cuando la carcasa donde van alojados los rodamientos cuenta con un drenaje, el cual permite sacar el exceso de grasa, de lo contrario, es necesario parar el ventilador, quitarle la tapa superior a la carcasa y sacarle el exceso de grasa manualmente.

INFORMACIÓN


INGENIEROS DE LUBRICACIÓN LTDA


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