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COMITÉ TÉCNICO DE INGENIEROS DE LUBRICACIÓN LTDA
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MEDELLÍN - COLOMBIA |
En la última década se ha hablado en todos los círculos científicos del mundo de los efectos negativos que para los seres vivos representa el deterioro de la atmósfera que le rodea, el cual ha sido un problema acumulativo de muchos años, que se ha venido volviendo crítico porque se han presentado cambios significativos en el clima, en los afluentes de agua, en la fertilidad de la tierra y en el desarrollo de otras actividades de la vida diaria que hacen tambalear la supervivencia de los seres vivos en el futuro inmediato. A pesar de que son sólo 5.500 años los que nos separan del Homo Sapiens de finales del período Neolítico, cuando los procesos que desarrollaba no causaban la más mínima contaminación ambiental, excepto el ruido, ya que seguramente las ruedas de piedra de las carretas que utilizaba hacían mucho ruido cuando el eje de madera friccionaba con el agujero de la rueda de piedra, sin embargo parecen muchos más años, si se cuantifican los estragos que el hombre le ha causado a la atmósfera con su desaforada carrera de desarrollo tecnológico.
El hombre a través de su actividad sobre el ambiente, es el principal protagonista de los cambios que se han presentado en él; el desarrollo industrial tan necesario para hacer más fácil y llevadera la permanencia del hombre en la tierra, ha sido a su vez, el principal foco de contaminación y de deterioro de la tierra por la falta de control de los diferentes procesos industriales. La atmósfera de la tierra durante miles de millones de años, permaneció libre de contaminación y cumplía con sus funciones de garantizar la vida al mantener un equilibrio dinámico entre los diferentes elementos que la componen. Aceptar que este equilibrio dinámico está siendo afectado por la actividad industrial del hombre no ha sido una tarea fácil y ha suscitado fuertes debates al haber un sinnúmero de teorías encontradas sobre el tema, debido principalmente a los grandes capitales y a los intereses económicos que se han invertido en los desarrollos tecnológicos, muchos de los cuales ya hubiesen podido ser reemplazados como el motor de combustión interna por el motor Wankel, pero dejarlo de utilizar significa acabar con innumerables empresas cuya razón de ser es esta máquina, en las cuales además de lo que significa económicamente para sus accionistas también tiene un fuerte significado social por los miles de empleos que estarían en juego. Dentro de los temas que más se han discutido está el que tiene que ver con la capa de ozono atmosférico, ya que este elemento es esencial para la supervivencia de los seres vivos en la tierra y su deterioro traerá como consecuencia la desaparición de todo tipo de vida en la tierra.
EL AIRE: CAPA PROTECTORA DE LA TIERRA |
A nivel del mar, la presión atmosférica es de unos 1.000 milibares (760 mm de Hg), al nivel del suelo la atmósfera contiene además de N2,O2 y CO2, sustancias vitales para las plantas y los animales. Nos protege de los violentos cambios del calor al frío y del bombardeo de partículas con carga eléctrica (radiación cósmica) y meteoritos. La atmósfera transporta energía entre las regiones tropicales calurosas y las zonas polares. La eficiencia de la atmósfera como portadora de calor depende de la humedad, la cual está presente en forma de nubes, niebla ó neblina. La capacidad del agua para retener el calor al evaporarse y liberarlo posteriormente al condensarse equilibra el clima de la tierra y hace habitable los trópicos y las regiones polares. El aire en los 80 kilómetros que hay entre la superficie de la tierra y el espacio no tiene la misma composición química, lo que ha hecho necesario dividir este espacio en tres estratos. El inferior es la Troposfera que se eleva hasta una altura entre 10 y 18 kilómetros sobre la superficie de la tierra; todo el tiempo atmosférico se desarrolla dentro de este estrato y solo algunas nubes de considerable altura correspondientes a tormentas tropicales llegan hasta el límite inferior de la Estratosfera, que es el estrato intermedio y en el cual los rayos ultravioleta del sol crean una capa de ozono atmosférico (O3) que absorbe las mortíferas radiaciones del espacio exterior. El último estrato es la Mesosfera el cual es un estado de transición donde la presión del aire es una diez milésima parte que al nivel del mar.
La región superior a la Mesosfera es el umbral del espacio exterior, debido a la intensa radiación solar, la parte superior de la atmósfera está ionizada y es conductora de electricidad, a este estrato se le denomina Ionosfera. Las partículas con cargas eléctricas proceden del sol (electrones, protones y núcleos atómicos pesados) que se mueven en el interior del gas enrarecido produciendo las auroras boreales, un fenómeno de descarga eléctrica semejante al de un tubo fluorescente. El estrato por encima de los 400 kilómetros de altura se le puede describir con más propiedad como espacio exterior condensado en el cual solo existen gases como el hidrógeno y helio.
El ozono atmosférico (O3) ha existido por millones de años, siendo destruido y creado nuevamente en forma constante por la acción de la luz solar sobre las moléculas de oxígeno. En términos de volumen, el ozono atmosférico se encuentra evaporado en la Estratosfera a una altura entre 18 a 36 kilómetros por encima de la superficie de la tierra en una concentración global de 300 partes por billón. El elemento más abundante en el ozono atmosférico es el oxígeno y el nitrógeno. El ozono atmosférico se debe distinguir del ozono que limita la tierra el cual es un contaminante. El ozono atmosférico filtra la mayor parte de la luz ultravioleta del sol, protegiendo así de los efectos dañinos de la radiación a toda forma de vida en la tierra.
En 1.985 un equipo de científicos británicos que venían monitoreando la capa de ozono atmosférico desde 1.957 en la Antártida del polo sur, reportaron un agujero equivalente a la pérdida del 40% del ozono atmosférico presente en esa zona entre los meses de octubre y diciembre. De acuerdo con los datos estadísticos acumulados hasta el momento por el equipo de trabajo, se pudo comprobar que el agotamiento de la capa de ozono atmosférico comenzó a ocurrir aproximadamente en 1.977. Más tarde la NASA corroboró la información dada por los británicos y emitió un boletín técnico basado en el estudio que llevó a cabo entre el 3 y el 6 de septiembre de 1.987, consistente en una serie de tomas termográficas efectuadas en la Antártida del polo sur, en las cuales se podía apreciar que para una diferencia de 24 horas entre una y otra hubo cambios significativos en la cantidad total de ozono atmosférico. Las variaciones más críticas ocurrieron entre el 4 y 5 de septiembre en el cual disminuyó a menos de 175 unidades Dubson (DU) y el 6 de septiembre que fue inferior a 170 DU sobre un área de 1´200.000 millas cuadradas aproximadamente.
Cuando Carl Vonn Linné visitó la mina de cobre de Falún, en el centro de Suecia a principios de 1.734, observó la contaminación del aire con interés y preocupación; el humo sulfuroso se cernía sobre la pequeña población y sus habitantes no cesaban de toser. Sin embargo no tenían que ir muy lejos para encontrar aire fresco, pues la contaminación era local. La industria moderna, en la mayoría de los casos, no está situada en comunidades mineras alejadas, sino dentro de las grandes ciudades. Consecuentemente el número de personas afectadas por la contaminación del aire es cada vez mayor. El aumento de los escapes de humo y veneno aerotransportados es más de lo que pueda soportar el sistema de circulación de la atmósfera y la capacidad de la vegetación para purificar el aire disminuye a medida que las plantas se envenenan.
La contaminación del aire se produce principalmente por la combustión del petróleo y el carbón. Al arder estas sustancias liberan metales pesados que llevan cientos de años fijados a la corteza de la tierra. El problema más grave es el del azufre; este elemento es lanzado a la atmósfera como dióxido de azufre (SO2), aunque en contacto con el agua se convierte en ácido sulfuroso (H2SO3) y finalmente en ácido sulfúrico (H2SO4). Este ácido corroe la maquinaria y los componentes metálicos y daña la piedra de los edificios, siendo un buen ejemplo la Acrópolis de Atenas. Sin embargo las enfermedades respiratorias y pulmonares que engendra en millones de personas constituye el problema más grave.
Durante muchos años, la gente se negaba a aceptar que este problema se extendería más allá de los centros industriales. Pero el viento puede transportar los ácidos a grandes distancias como desde el Ruhr a Escandinavia ó desde Estados Unidos a Canadá, antes de caer en forma de lluvia ácida. Los daños se perciben rápidamente ya que se altera el crecimiento de los bosques y los árboles debilitados se vuelven vulnerables a enfermedades y a los ataques de los parásitos. Actualmente los bosques de Europa Central están empezando a morir según se van agotando las reservas alcalinas de la roca madre. En lagos y arroyos cesa toda la vida cuando el valor del pH cae por debajo de 4.
Muchos lagos de Escandinavia han perdido ya todo tipo de vida orgánica. Dos problemas a largo plazo preocupan a los científicos; uno el que atañe a la capa de ozono atmosférico (O3) que absorbe la mayor parte de las radiaciones ultravioletas del sol y la cual se destruiría totalmente en el caso de una guerra nuclear y el segundo problema el causado por el dióxido de carbono que forma una capa densa a poca altura sobre la superficie de la tierra disminuyendo las irradiaciones de calor de la tierra al espacio causando incremento en la temperatura promedio del planeta. La combustión del petróleo y del carbón aumentan el contenido de dióxido de carbono de la atmósfera al igual que la destrucción de los bosques. Estos problemas no son insuperables si la industria adopta procesos más limpios. El problema de las emisiones de los vehículos puede solucionarse con mejores purificadores y con otros tipos de motores y combustibles. Unas medidas rápidas y la colaboración entre países puede asegurar la existencia de un aire limpio para la respiración de las futuras generaciones.
El doctor Sherwood Rowland de la Universidad de California (USA) es un pionero en el estudio del impacto que tienen ciertos gases sobre la atmósfera de la tierra, entre los cuales los más críticos son los fluorocarbonos ó CFCS. En 1.974, antes que alguien estuviera realmente convencido de las consecuencias del uso de los CFCS, él y su colega el doctor Mario Medina, publicaron en el magazín Nature, un estudio científico en el cual advertían que ciertos CFCS estaban siendo emitidos al ambiente en cantidades crecientes y que no eran destruidos en la Troposfera ó atmósfera inferior sino que por el contrario subían hasta la Estratosfera donde eran transformados en átomos de cloro que destruían la capa de ozono atmosférica protectora de la tierra.
Tomando como base su investigación Rouland y Molina advirtieron que a menos que los CFCS fuesen eliminados del uso diario, la capa de ozono atmosférico podría reducirse entre un 7 a 13% en 100 años. También observaron que aun cuando la producción de los CFCS fuese suspendida de manera inmediata, el nivel de cloro en la atmósfera continuaría incrementándose hasta alcanzar seis veces la concentración actual como consecuencia de que los CFCS tienen un tiempo de permanencia hasta de 120 años en la atmósfera inferior y toman décadas para salir de la estratosfera.-
| INQUIETUDES DE NUESTROS SUSCRIPTORES |
En nuestra empresa tenemos proyectado construir un contenedor en cemento para recolectar los posibles derrames de los aceites que se utilizan en los transformadores, el fondo del tanque debe tener una ligera inclinación para que el aceite fluya libre y rápidamente al drenaje cuando se vaya a evacuar el aceite que tengamos almacenado allí ó cuando se lave periódicamente dicho tanque. Quisiéramos saber la pendiente que debe tener el fondo del tanque para que el aceite pueda escurrir rápidamente hacia una canaleta de evacuación. Así como para el agua esta pendiente es del 1%, habrá alguna recomendación para esta pendiente considerando que se trata de aceite? Sabemos que es un poco extraña la pregunta y que el porcentaje de la pendiente dependerá de la viscosidad del aceite y de la rugosidad del piso, pero como dice el adagio popular, "nada se pierde con preguntar". De antemano , muchas gracias desde Chile.
CELULOSA ARAUCO Y CONSTITUCIÓN S.A. CONCEPCIÓN-CHILE |
Nos parece muy lógica la pregunta que ustedes plantean, a veces pensamos que las cosas aparentemente demasiado simples no necesitan ser consultadas pero en muchos casos lo trivial resulta demasiado importante y puede impactar fuertemente los procesos productivos tanto positiva como negativamente. La viscosidad de los aceites para transformadores está entre 13 y 18 cSt/40°C, la del agua es de aproximadamente .3 cSt/40°C y la pendiente que debe tener el fondo del tanque para que el aceite fluya sin problema alguno y dada la viscosidad del aceite con respecto a la del agua debe estar entre el 3 y el 5% y la superficie del piso debe ser lo más lisa posible. Se debe tener muy en cuenta que el material del piso debe ser resistente a la acción del aceite, ya que estos aceites son fabricados con bases del tipo nafténicas con puntos de anilina (indica el contenido de hidrocarburos saturados) bastante altos lo cual afecta considerablemente la dureza de ciertos elastómeros y disuelve fácilmente sustancias como las resinas, pinturas y cauchos.
Por lo que se puede apreciar ustedes están muy interesados en la protección del ambiente, sería muy importante hacer un buen análisis de los aceites que van a cambiar en los transformadores fundamentados en los resultados de los análisis de laboratorio que le hayan efectuado a dichos aceites en servicio, ya que aun cuando un aceite para este tipo de aplicación esté oxidado es factible reacondicionarlo llevándolo nuevamente a su condición estándar . La metodología consiste en que una vez que se ha detectado que el aceite está oxidado (valor del AN por encima del valor máximo permisible) se somete a un proceso de dialización (termovacío) para secarlo completamente y eliminarle los gases que pueda tener; este trabajo se hace estableciendo un sistema circulatorio entre el dializador de aceite y el depósito de aceite del transformador. Posteriormente el aceite se trata con arcilla hasta eliminarle completamente los ácidos que pueda tener. Una vez que el aceite se ha neutralizado y ha quedado completamente claro, de un color igual al original, se le adiciona el porcentaje requerido del único aditivo que contienen estos aceites que es el antioxidante a base de Dibutil para Cresol. El porcentaje de este aditivo que se le adiciona al aceite depende del valor final del AN (Número Acido Total) que se quiere lograr.